
Barry Klinge
Y lo que menos me gusta es que estas dudas me aparecen después de haber visto sólo tres episodios de ‘Ghost Lab’. Comprendo que no todas las supuestas localizaciones paranormales puedan ser una fiesta continua de sombras, voces y objetos voladores. Puedo comprender también que, tratándose de un docu-reality, se quiera mantener el espíritu –nunca mejor dicho- del programa y aceptar cuándo una localización no pasa más allá de las leyendas. Lo que no me gusta es que, tratándose de un programa en el que los estudios llegan a alcanzar las cuatro noches, ocupen todo un programa en sola y exclusivamente perder el tiempo.
Un primer estudio –pues el tercer programa contó con dos- se realizaba en un bar en el que se sucedieron tres homicidios, dos de ellos a hachazos y los tres en el mismo lugar del bar, en una de las esquinas. Trabajadores del bar hablaban acerca de ser invadidos por un sentimiento de terror e ira muy grandes cada vez que estaban en esa esquina.
Así leído, la presentación de este tercer programa podría ser la antesala a unos cuarenta minutos llenos de tensión… pero no. La investigación en el bar terminaba después de haber entrado con una máquina con la que se limitaron a conocer los cambios de ánimo de parte de su equipo. Posterior a eso sólo se registró una sola muestra de voz.
Más información – Tombstone, sombras en el cementerio
Fuente – Ghost Lab
Foto – Discovery
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