
Dos días, sólo dos de grabación y ‘Gandía Shore’ ya comienza a coleccionar denuncias. La verdad es que no hay nada como patear el avispero para conseguir movimiento. Pongamos que el avispero es el nuevo ‘Gandía Shore’, reality amado y odiado a partes iguales incluso antes de su estreno, y el lugar donde aterriza el avispero tras la patada es nuestras caras. ¿A quién no le gusta terminar con la cara morada y llena de picotazos?
Por desgracia toca asumir que muchos de los éxitos de moda han venido precedidos o por rumores o por problemas previos al estreno, todo eso desembocando en un público aún más expectante si cabe.
Bloc-Verds: Compromís, grupo municipal de Gandía, se echaban las manos a la cabeza al descubrir que unos operarios de la empresa encargada del mantenimiento de la luz pública habían hecho una conexión entre la red municipal y la casa donde se graba el programa. Facud Puig, miembro del grupo municipal, preguntaba al Ayuntamiento si esa actividad era legal y si las personas que no pudiesen costear la energía eléctrica recibirían el mismo trato.
Según el gobierno, la productora tuvo un problema con el grupo electrógeno de reserva antes de la grabación y solicitó ayuda al Ayuntamiento. Fue por ser viernes por la tarde que se le facilitara una autorización verbal para la conexión al alumbrado como solución de emergencia.
Y si ahora se les acabase el whisky de emergencia, ¿entrarían a Mercadona, agarrarían dos cajas de whisky y al pasar por caja pagarían con un “somos de ‘Gandía Shore’”?
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Fuente – Las Provincias
Foto – Televisionando