Algunos dirán que más que “convertida en bruja”, Mari Ángeles regresó a la casona desenmascarada. Pero no entremos en chistes fáciles. Tras la expulsión por orden médica de Dioni, y viendo la organización lo injusto de meter a un nuevo concursante a estas alturas del programa, se hizo una votación el pasado jueves entre Mari Ángeles y Raúl para averiguar quién de los dos ocuparía el lugar de Dioni en la casona. La ganadora fue la expulsada de la semana anterior, tócate los pies.
Mari Ángeles regresó a la casona el domingo por la noche, durante la emisión del debate. Disfrazada de bruja de Blancanieves, con manzanas envenenadas incluidas, Marián se volvió a encontrar con aquellos a los que había puesto a caer de un burro pocos días desde plató. Liberto no quiso ni siquiera dirigirle la palabra. El que fuese su amigo dejó muy claro en el confesionario la que iba a ser su relación con esa que supuestamente le dejó en evidencia con sus compañeros, “Una determinación firme y marcial. No voy a hablarle ni contestarle ni mirarle a la puta cara, ni que se dirija a mí ni nada. No voy a tener trato humano con esta persona de ningún tipo. Es un bulto que se mueve por aquí al cual respeto, pero para mí contabiliza más un animal que la presencia de esta persona”. Queda claro, ¿no? Liberto ha dicho “puta”.
Web: Acorralados




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