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geordie shore3 Geordie Shore: de jefas sin poder y parejas 2.0

Hoy tocaba resumir el título lo más posible y creo que este ha sido el más indicado: “De jefas sin poder y parejas 2.0″. Ese es el título que mejor resume el capítulo de esta semana de ‘Geordie Shore’. Cómo puedes pasar casi cuatro años de tu vida conviviendo con alguien y que luego, por el motivo que sea, le nombren “tu jefe” y que eso no afecte a la convivencia… creo que es imposible.

Vicky sigue intentando ser la jefa de los geordies, acatando siempre las órdenes de Anna y, sobre todo, con más cagadas que éxitos. Pero viniendo de este grupo de animalillos, eso no nos pilla de sorpresa, al revés… es lo normal. De todos modos Anna ha pedido a Vicky que endurezca más sus órdenes. Ella es ahora la jefa del grupo y como tal debe controlar todo lo que ocurre. Lo curioso es que la única que parece negarse a acatar las órdenes es Marnie. Después de unos “eso no quiero hacerlo” en pleno trabajo, Vicky castigaba a Marnie sin salir de fiesta hasta que limpiase la cocina. Marnie, para variar, entró en cólera y se puso a gritar como una posesa; una pérdida de tiempo como una casa, pues Vicky seguía siendo su jefa. Lo que Vicky no sabe es que la limpieza se ha limitado a esconder todos los platos sucios en una bolsa de basura debajo de un sillón.

Y referente a las parejas 2.0… Charlotte y Gary han vuelto a dormir juntos, a besarse y a retozar como conejetes. A la hora de salir de fiesta todos se han encontrado con un Gary que pasaba de ligar con chicas y que hasta daba explicaciones a Charlotte para que esta no se enfureciera cada vez que saludase a una chica. Esto, viniendo de Gary, no es que suene diferente… es que suena a lo que va después. ¿Nos lo podemos creer y de aquí saldrá, por fin, la dichosa pareja que todos esperan o volverá a ser otro calentón más del chico en cuestión? Un estrés, Mari Pili, un estrés.

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gran hermano 155 Gran Hermano 15: Paula gana la batalla a Omar

Han sido muchas semanas esperando que llegase este momento: el enfrentamiento de Paula y Omar en unas nominaciones. El juego de Omar no podía salir bien más, sobre todo cuando el público le quitó de encima a sus dos comodines, Alfredo y Vitín, quedando totalmente en pelotas para la siguiente nominación. La siguiente nominación llegó y tanto él como Paula cayeron en el mismo saco junto a Luis y Alejandra.

La gala de ‘Gran Hermano 15′ de ayer comenzaba como muchos dábamos por hecho: Mercedes Milá liberaba a Alejandra y a Luís, dejando todo el peso de la expulsión a Omar y Paula, todo gracias a una cantidad mínima de votos recibidos por los dos primeros. Cuarenta minutos y un escaso 2% separaban a Omar y a Paula de tener que abandonar la casa para siempre. Al final, y como era de esperar, el juego del machismo de Omar tuvo todas las de perder y acabó siendo él el expulsado con un 53% de los votos.

Pero Paula vuelve a estar nominada, esta vez junto a Fran y Yolanda. Y digo yo: ¿no podría ser que ese 47% que quiso expulsarla anoche se uniera con los seguidores de Yolanda para que los gritos insoportables de Paula desaparecieran de una vez por todas? Total, lo de Fran en la casa ya tiene los días contados desde hace semanas, así que da igual si sale hoy o mañana. Qué… ¿os animáis a echar de una vez a esa que una vez te tragó un pato de goma y desde entonces hace explotar los medidores de decibelios del mundo?

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geordie shore2 Geordie Shore: Charlotte ha roto con Mitch... ¡genial!

Esto fue entre bizarro y romántico

¿Alguien me puede explicar qué carajo hacía una chica como Charlotte con un muerto de pena como Mitch? Después de ver su “momento triunfal” en aquel final de temporada, me empezó a dar por pensar que lo de Charlotte con los hombres es un gran problema de autoestima. Charlotte es, junto a Holly, la chica más divertida de ‘Geordie Shore’, pero cuanto más se le conoce, más parece sacar a relucir una necesidad imperiosa de sentirse querida, arropada por un hombre, aunque eso signifique irse con el primer capullo con el que se cruce por la calle. Pues, bien… ese capullo fue Mitch.

A Charlotte la habíamos dejado confesando a todos sus compañeros de ‘Geordie Shore’ que su relación con Mitch estaba haciendo aguas. Después del viaje a París, Charlotte y Gary volvieron a acercarse más de la cuenta -pero sin traspasar límites- y eso hizo que Charlotte quisiera ir a hablar con Mitch para saber en qué situación se encontraba su relación.

Charlotte volvió a la casa al día siguiente y dijo que la respuesta de Mitch fue: “Esto se acabó”. Esto es como escuchar el disco de María Jiménez. Y ahora la gran pregunta era: ¿Se quedará Charlotte llora que llora como la Zarzamora? Bueno… llorar, lloró, pero esa noche terminó cepillándole los dientes a Gary y viceversa, besándose a labio partido y terminando en la misma cama. Una parte de mí se alegra del cambio, otra parte de mí, la que odia a la bruja Gary, está dando vueltas a la habitación dándose latigazos en la espalda para compartir todo el sufrimiento que Charlotte está por sufrir. ¡Ay, qué sentido que soy, omaíta!

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adán Adán y Eva: Un Adán de patada en la boca

¡Ay, Dios mío, que todavía me estoy recuperando de lo de anoche en ‘Adán y Eva’! Vale que en este mundo nuestro guardamos una colección de Adanes digna del mejor museo de los horrores, pero el Adán de anoche fue digno de meterle en un cohete y mandarle a la luna. ¿¿Pero de dónde te has escapado, alma de cántaro?? Iván, de Castellón, llegaba a las islas de Croacia con ganas de comerse el mundo y todo bicho viviente de sexo femenino que se le pusiera por delante.

Por el lado contrario de la isla aparecía Sara, una chica dulce que casi se disculpaba por venir de una familia bien… un poco pija en sus formas, pero con mucho encanto. Sara es una chica amante de tirar los móviles a tomar por saco cada vez que un hombre le saca de sus casillas, así que al final optó por ir al programa a probar suerte… pero no la tuvo. Iván resultó ser -con todo el respeto del mundo- un capullo integral. Vale que no te guste la chica y que tú dijeras que alguien como tú se merece al pibón del año, pero eso no significa que tuvieses carta blanca para dar el trato que diste a esta chica. Burlas y bromas de mal gusto fueron las protagonistas de las primeras 24 horas en la isla.

Menos mal que luego llegó Daniela con todas su curvas y su bicuriosidad, dejando a Iván con la boca abierta y formando una alianza con Sara para demostrar al Adán que hay maneras y maneras con las personas. La forma de ser Daniela acabó consiguiendo que Sara se relajase y le contase todo lo que le había estado pasado con Iván desde que llegó a la isla, y una por una se las fueron devolviendo todas a un Adán que se volvió a Castellón sin Eva y con una colección de insultos en Twitter con los que escribir toda una trilogía.

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gran hermano 154 Y el primer finalista de Gran Hermano 15 es... ¿ninguno?

¿Veis? Esta ha sido una de esas pruebas de ‘Gran Hermano 15′ que he disfrutado como un enano, como el enano de las tartas. El Súper Maligno tuvo el jueves pasado la brillante idea de meter a una intrusa en la casa con una historia y una misión. Una tal Lidia entraba en la casa con un secreto: una relación con un miembro de la casa -no necesariamente pareja- la cual, siendo pública gracias al Súper Maligno, debería mantenerse en secreto. Ese secreto sólo podría ser desvelado por el resto de concursantes, en privado y con una sola oportunidad, ya que el premio consistía en el pase directo a la final.

Lo que nadie en la casa sabía era que Lidia era -y es- una de las colaboradoras del Debate cada domingo. Además, a su llegada a la casa, entre las gafas y el pelo, un halo “Lucístico” consiguió que casi todos dieran por hecho de que ella era la famosa hermana de Lucía. Aunque también dio para ser la ex de Luis, un rollito extramatrimonial de Fran y hasta “la persona especial” del primo Jonathan. Cómo no, Paula tenía que ir más lejos aún y llegó a decir que Lidia era la hija de Súper. Además Paula no quiso jugar al juego, ya que este la tenía demasiado a mal traer con tanto comedero de cabeza.

Conclusión: el domingo llegó y, con el Debate, el disgusto. Todos recibieron la noticia de ser los ganadores de ese pase a la final, pero no hubo concursante que no pasase de la euforia a la duda en menos de un minuto. Demasiado fácil. Hicieron bien en sospechar. Allí nadie terminó el Debate siendo finalista de nada. Fue cruel, pero fue divertidísimo.