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ghost stalkers Ghost Adventures vs. Ghost Stalkers (II)

Chad de ‘Ghost Stalkers’

Después de haber engullido los dos primeros programas de ‘Ghost Stalkers’ sólo puedo decir que la novedad que aporta frente a su máximo rival, ‘Ghost Adventures’, es “cero”. Si bien hay detalles que cambian -faltaría más- el hecho de seguir el patrón de entrevista-primera toma de contacto-encierro-conclusión deja bien claro hasta dónde ha llegado la mano de Nick Groff a la hora de crear este ‘Ghost Stalkers’.

Vamos con los cambios. Los encierros, en vez de ser de una sola noche, son de dos. Además estos encierros no se realizan en grupo, sino completamente solos. El equipo de ‘Ghost Stalkers’ lo forman Chad Limberg y John E.L. Tenney. Ambos cuentan en la cabecera del programa que estuvieron al borde de la muerte, dejando claro que se va a jugar desde el minuto uno con esa supuesta facilidad que los cercanos a la muerte tienen para contactar con el más allá. Una noche se encierra John, el más serio de la pareja, y otra noche es Chad, todo lleno de gritos, lágrimas y exageraciones -aquí toca destacar que Chad es actor-.

¿Consiguen estos dos hombres que han rozado la muerte unas evidencias mayores que las que se obtienen en ‘Ghost Adventures’. La respuesta es no. Todo lo que consiguen es exactamente lo mismo que en el otro programa, cambiando sólo las reacciones de los protagonistas y el hecho de la total soledad durante los encierros, punto que juega a su favor gracias a la gran tensión que se crea. ‘Ghost Stalkers’ tiene una buena producción; de hecho es casi idéntica a la de ‘Ghost Adventures’ y eso, de cara a los fans de estos programas, es otro punto a favor. Vale que no nos muestra nada nuevo, por lo que nos traen, está bien hecho. ¿Qué opináis vosotros?

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ghost adventures1 Ghost Adventures vs. Ghost Stalkers (I)

De Ghost Adventures hay pocas cosas de las que escribir que no hayan sido escritas ya en este blog. Somos -soy- un fan adorador de ese formato de televisión. Al igual que les sigo todavía hoy en su décima temporada, también les he dado más de un palazo en las costillas cuando se han pasado de peliculeras, que han sido muchas veces. Pero la televisión es así y eso, señoras y señores, ya lo sabíamos todos.

Ahora que a Ghost Adventures les ha salido competencia desde dentro de la casa -Nick Groff, que tras abandonar al equipo de Ghost Adventures se montó por su cuenta y creo el docu-reality Ghost Stalkers-, es hora de poner frente a frente a los dos programas y hacer las pertinentes comparaciones.

¿Qué nos puede aportar Ghost Stalkers que no haya hecho Ghost Adventures en diez años? ¿Conseguirá Ghost Stalkers afianzarse la misma cantidad de años de Ghost Adventures? Y uno de los puntos más importantes, al menos para mí: ¿Conseguirá el equipo de Ghost Stalkers atrapar al espectador dentro y fuera del programa como han conseguido los de Ghost Adventures? Empezaremos hablando en la próxima entrada del desarrollo de Ghost Stalkers. En un día nos volvemos a ver.

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the real world 1 The Real World: Tom, dos exes y Madison en la misma casa

Se fue Alicia y todo volvió a la calma en la casa de ‘The Real World’. La vida real volvió a vivirse entre días de trabajo, juergas y el tonteo de Madison con Tom. “Ding Dong”… suena el timbre y por la imagen del portero automático se intuye que es una chica. La cara de Tom se vuelve un poema cuando sospecha de quién pueda ser. Efectivamente, Tom tenía razón, era su ex, Elizabeth, la chica más desagradable que nadie se pueda echar a la cara.

Ha bastado medio capítulo para ver cómo se las gasta la niña. Todo el rato chasqueando los pulgares y dando órdenes. Elisabeth consigue que Tom sea poco más que un cachorrito manejable. Pero ahí no se acaba la cosa, ya que ese mismo día era el cumpleaños de la recién llegada, organizándole todos una fiesta en el bar en el que trabajan. Elizabeth dio las gracias portándose como una auténtica cerda, aislándose, lanzando malas miradas y hablando mal a Madison. Cuando llegaron a casa, Sylvia estalló y comenzó a lanzar todas las cosas de Elizabeth a la planta de abajo al grito de “¡te largas ya!”.

Elizabeth no se fue. Aceptó que se había cagado lo más grande y que debía pedir disculpar. Lo que ella no esperaba era ver a Alyssa llegar a la casa, la otra exnovia de Tom, una mucho más amistosa con la gente de la casa y que, además, no se calló ni una de las historias que le habían ocurrido con la parejita en cuestión. ¡Un papelón! Dos ex y un rollito, Madison, comparten techo y hasta a Tom. La situación no puede ser más incómoda en esa casa.

the real world 2 The Real World: Tom, dos exes y Madison en la misma casa

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married at first sight Married at First Sight: Sí, quiero. ¿Cómo te llamabas?

Hoy estaba leyendo en Internet que Atresmedia se ha hecho con los derechos del docu-reality danés ‘Married at First Sight’ (‘Casados a primera vista’), un programa que, a pesar de su concepto tan loco -lo explicaré más adelante-, puede presumir de haber sido éxito en el 2014, contando ya con versiones iguales de exitosas en varios países.

De nuevo tenemos la búsqueda del amor como punto principal del docu-reality en cuestión. De nuevo solteros y solteras que no consiguen dar con la pareja adecuada se apuntan a vivir una experiencia en la que, quién sabe, quizás acaben encontrando al amor de su vida. Pero la idea de ‘Married at First Sight’ es empezar por el final, por la boda, y nada de bodas ficticias, que aquí se nos casan de verdad; lo único es que ninguno sabe quién es su pareja ideal hasta el momento de casarse. Sin saber siquiera el nombre de la otra persona, tres hombres y tres mujeres se aventuran con una persona que, según un grupo de expertos, es su pareja ideal.

Ahí empieza el programa, con las entrevistas y las bodas. ‘Married at First Sight’ vive la convivencia de estas supuestas parejas perfectas durante un mes que incluye la boda como punto de partida, el viaje de novios y la convivencia hasta completar un mes. Una vez cumplido el plazo serán ellos los que decidan si el programa les divorcia o si continuarán casados. Fuerte, ¿verdad? Y aún no habéis visto nada.

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gran hermano vip1 Gran Hermano VIP: Gran Dormitorio VIP y el culo de Belén

Así anda Belén “con el culo gordo”

A dos días de la primera expulsión de ‘Gran Hermano VIP’, parece que el único tema de conversación fuera de la casa sigan siendo Belén y Olvido. Hoy le ha tocado salir mal parada a Belén y su lado machista. Todo se ha dado por una frase dicha por Belén: “No voy a dejar que Kiko coja una fregona habiendo mujeres aquí”. Con esta nueva edición VIP de ‘Gran Hermano’, este reality parece haberse convertido en un modo “por cojones” de programa de buenas maneras. ¿Dices algo que no le gusta al de al lado? Expulsado. ¿Dices algo que chirría a los de fuera? Expulsado. Si por España fuera, en esa casa ya no quedaría nadie. ¿Qué parte del “reality de convivencia” es la que no habéis entendido? Vale que lo de los Chunguitos fue un no parar de aciertos, pero tanto ellos como el resto están en esa casa para justamente eso… ser como son y hablar como realmente piensan, nos pese a quien nos pese, porque muchas veces pesan como vacas en brazos. Si no fuese por eso, no sería ‘Gran Hermano’.

A lo que voy, el Gran Dormitorio VIP, porque en esa casa se están viviendo dos programas diferentes: el del salón, con casi todos los concursantes, y el del dormitorio, con Olvido y Coman. Se supone que lo de refugiarse en el salón no está permitido -o eso parecen dar a entender el resto de gente- ya que uno no entra a ‘Gran Hermano’ para quedarse en el dormitorio. Aunque algo ocurrirá en esa habitación cuando allí siguen metidos.

Nada como la soledad -relativa- para poder hablar con tranquilidad de todo lo que a uno le molesta, ¿verdad? Pues bien, tanto que se queja Twitter de la campaña de acoso y derribo de Belén contra Olvido y parece que nadie escucha las perlas que la exconcejala suelta por esa boquita de piñón. ¿“Cenicienta” Olvido? Y un reverendísimo cuerno. Cuánta pena de Olvido cuando habla de lo que le molesta Belén cuando come y hasta cuando anda, “cómo mueve el culo gordo”, ¿era así? Nena, el amor es mutuo entre las dos, con la diferencia de que, a la hora de chirriar, tú chirrías más que la otra. Ve haciendo la maleta, por si acaso, que el jueves lo tienes aquí al lado.